Archivo de la etiqueta: llanto del bebé

El llanto del bebé (II)

Aquí os dejamos la segunda parte del artículo de Vimala Scheinder, donde podéis encontrar algunas soluciones para la angustia que a veces produce oír el llanto de un bebé. Como os dijimos en el anterior post, es una lectura que ofrecemos en nuestro curso de masaje infantil, puesto que éste es muy importante para la conexión con el bebé y así poder averiguar sus sentimientos. Esperamos que os ayude en esa aventura que compartimos de aprender a ser padres.

“¿CÓMO PODEMOS REMEDIARLO?

Como todos nosotros, los bebés tienen varias y diferentes razones para llorar.
llanto del bebé, remedio llanto del bebéDesgraciadamente, hemos perdido mucha de nuestra capacidad para intuir sus pensamientos y sentimientos. Muchas personas son capaces de reconocer un llanto agudo de dolor, pero la interpretación de otros llantos y quejas es filtrada a través de los velos de nuestras propias inseguridades y proyecciones. Puede ser más fácil adoptar una filosofía mecanicista, según la cual uno responde siempre de la misma manera, o no haciendo caso, o calmando. Pero a los bebés no les interesa la filosofía y son incapaces de ajustarse a la comodidad de sus padres (o de cualquier otro). Ellos necesitan la respuesta de adultos centrados, con claridad de pensamiento y cariñosos, que les ayuden a encontrar un camino en este mundo desconocido.
Para empezar a tomar conciencia obsérvate cuando tu bebé (u otro) llora, Cuando comprendas tus reacciones serás capaz de empezar a comprender al bebé.
Investiga lo que produce en ti el llanto de un bebé. Respira profundamente, relaja tu cuerpo, trata de pensar en alguna afirmación como: “Me desprendo de mis miedos y tensiones y, con amor, voy a consolar a mi bebé”. Si el que llora es otro bebé, imagina que eres tú, y visualízate como un adulto consolándote a ti mismo como niño.
En mis cursos utilizo un ejercicio que ayuda a la gente (no solamente a los padres) a identificar sus sentimientos y reacciones: la próxima vez que oigas llorar a un bebé, anota las imágenes y sentimientos que vienen a tu mente. Subraya cada palabra o frase y conéctala con otras. Cada palabra sugerirá otra, luego otra. Sigue haciendo esto hasta que sientas que es suficiente.
Ahora utilizando este “mapa”, compón un poema corto o un párrafo. ¿Qué te dice tu composición sobre ti misma?
Algunas veces la gente encuentra que la angustia que sienten cuando oyen llorar a un bebé, es realmente su propia angustia. Cuando puedas liberarte de este miedo, podrás oír qué es lo que el bebé está realmente diciendo.
No es necesario extra-analizarte a ti o a tu bebé. Solamente dedica un poco de tiempo a pensar en cómo respondes a las indicaciones de tu hijo/a. Finalmente encontrarás la conexión intuitiva que va creciendo entre los dos, y la confianza de que día a día vas comprendiendo mejor sus necesidades. El Dr. William Sears, autor de “The Fussy Baby” (El bebé inquieto) aconseja a los padres visualizar varios “botones” de respuesta en su “computador interno”. “Si vuestro bebé llora”, dice, “y pulsáis el botón de la respuesta correcta, hay un sentimiento interior de que la respuesta es la adecuada”.
llanto del bebé, masaje infantilEl masaje diario puede ser una ayuda para este proceso, porque te ayudará a mantener literalmente el contacto con el lenguaje corporal y las señales no verbales de tu bebé.
Cambiar la sociedad comienza en el hogar. Incluso tenemos la oportunidad de influir en la cultura más allá de nuestro propio umbral. Podemos ayudar a futuros padres, abuelos, y amigos a tomar conciencia de las necesidades de los bebés. Podemos esforzarnos en dar soporte y ánimo a los amigos con recién nacidos.
También podemos expresar nuestra atención hacia los bebés en lugares públicos. Un día me encontraba haciendo cola en una tienda, y un bebé en un cochecito empezó a llorar. Varias personas se pusieron nerviosas y algunas fruncieron el ceño y sisearon. La madre del bebé lo tomó en brazos y dirigiéndose a las demás personas, con una cálida sonrisa, dijo en voz alta “¡Tiene mucho que decir!”. Instantáneamente la gente se relajó y sonrió. Una mujer se acercó y acarició al bebé con unas palmaditas.
Forzar a los bebés a dejar de llorar, para sus lloros tapándoles la boca, y permitir a los bebés llorar “catárticamente”, pueden ser excusas para no dedicar un tiempo a escuchar lo que ellos quieren decir. No existe una solución rápida. Unos buenos padres –una buena “cultura”- deben de pasar por los, a veces difíciles, procesos de respuesta individualizada a las insinuaciones de los bebés, con compasión y sentido común.”

Vimala Schneider
Mothering (Ser madre). Primavera 1987

Anuncios

El llanto del bebé (I)

Esta semana, vamos a compartir con vosotr@s fragmentos de un artículo de Vimala Schneider acerca del llanto infantil. Ella nos acerca al concepto de “acompañar al llanto”. En ese acompañar, el adulto escucha, contiene y seguriza. Y es entonces cuando la comunicación fluye, cuando mamá y papá están ahí, cuando el bebé se ríe, se asusta, llora… cuando crece. El primer fragmento trata de explicar la evolución de los diferentes puntos de vista acerca del llanto del bebé y sus consecuencias.
En los grupso de masaje que llevamos a cabo, compartimos este artículo con las familias y ahora queríamos saber vuestra opinión, porque ¿a quién no le incomoda el llanto de un bebe?

llanto del bebé

EL ARTE DE SER MADRE
LLANTO

“Una vez me pidieron que hiciera una demostración de Masaje Infantil en un programa de TV. La presentadora empezó diciendo: “He oído que conoces la fórmula para que un bebé deje de llorar en diez segundos, con un masaje. ¡Espero que puedas demostrar esto hoy aquí!”
El bebé, una preciosa niña de cuatro meses, con quien yo había tenido una tierna conversación en la sala de espera, miró a la entrevistadora y empezó a llorar desconsoladamente. Yo no hice ninguna demostración de masaje porque sentí que habría traicionado sus sentimientos al utilizar el masaje como truco para calmarla (aunque dudo que lo hubiera conseguido). La entrevistadora terminó diciendo que la artimaña del Masaje Infantil no había funcionado. Tenía razón, como artimaña no funciona.
Desgraciadamente esta no fue la última vez que me encontré con personas con mentalidad del “arreglo rápido”. Mucha gente piensa todavía que los bebés son para mirarles, no para escucharles.
¿Por qué lloran tanto los bebés? ¿Por qué esto preocupa tanto a los adultos? ¿Por qué la gente se muestra tan confusa sobre qué hacer cuando un bebé llora?
Cuando somos bebés disponemos de pocos medios más que el llanto para expresar sentimientos negativos y liberar la tensión reprimida. Cuando crecemos aprendemos varias formas de afrontar el enfado, el miedo, el dolor, y el exceso de energía; más tarde las expresiones faciales, el lenguaje del cuerpo y las diferentes formas de hablar, nos ayudan a expresar como nos sentimos. Cuando el estrés de la vida nos satura, podemos dar un paseo o hablar con un amigo. Incluso cuando gozamos de buena salud, de vez en cuando lloramos; pero raramente lo hacemos delante de los demás. Hemos aprendido que llorar es antisocial y un signo de debilidad. Esta fue, probablemente, una de las primeras lecciones que aprendimos.
La idea de “malcriar” se puso de moda a principio de este siglo, la gente empezó a pensar que era mejor dejar a los bebés llorar solos. La razón fundamental era que utilizaban el llanto para manipular a los padres y conseguir lo que querían, y esto creaba caracteres desagradables y caprichosos. Para enseñar a los bebés que llorar era un comportamiento inaceptable y para que se acostumbraran a ser independientes, se les dejaba llorar solos hasta que se quedaban roncos y caían dormidos por agotamiento.
En los años setenta, un movimiento alejado de estas anteriores prácticas de cuidado infantil tomó impulso. Muchas mujeres volvieron a amamantar a sus bebés, se inventaron las mochilas porta-bebés, delanteras y traseras, e incluso expertos en bebés, como el Dr. T. Barry Brazelton, se retractaron de sus anteriores consejos sobre no permitir que los bebés estuvieran en la cama con sus padres.
Como resultado de todo esto, finalmente nos hemos dado cuenta de que la única manera de estropear a un bebé es abandonándolo.
Otras culturas han influido en el cambio. El avance de los medios de comunicación hizo posible que conociéramos, más de cerca, culturas del otro lado del mundo, las cuales todavía no habían estado perjudicadas por el llamado pensamiento moderno. Desgraciadamente, nosotros sí lo habíamos sido.
Las madres que antes habían podido dejar a su hijo llorando solo en una habitación, mientras sufrían en otra, acudían rápidamente a la mínima vocecita del bebé. Pero algo quedó todavía. Conseguir que el bebé no llore o no permitir que llore, sigue siendo nuestra obsesión.
Hay momentos en que necesitamos llorar, es un alivio, y si podemos hacerlo en los brazos cariñosos de otra persona, mucho mejor. […] Los padres pueden reconocer un llanto por hambre, por dolor físico, o por la necesidad de un abrazo, y responder adecuadamente.

Muchos de nosotros que hemos crecido en la época de “no malcriéis al bebé”, hemos mezclado sentimientos relacionados con el llanto. Llegamos a un estado de ansiedad y tensión, y queremos que el niño/a deje de llorar por completo. El llanto nos provoca el miedo, y quizás el recuerdo de la angustia y el enfado que podemos haber sentido llorando solos en una cuna, sin respuesta. Puede que el llanto engendre también sentimiento de culpa –- Si mi bebé llora, es porque quizás no soy una buena madre. […]
Los estudios no han descubierto todavía si tenemos o no una respuesta inherente al llanto de un niño/a. La evidencia indica que puede que sí. Por ejemplo, en varias pruebas realizadas, los bebés de un día de edad se muestran angustiados al oír el llanto de otro bebé, pero no oyendo a un sintetizador imitando el llanto, o el llanto de un niño/a más mayor. Esto sugiere que la “respuesta angustiada” puede ser innata. La manera de reaccionar ante esta angustia, no obstante, viene determinada por los factores culturales.
La cultura occidental, tal como se ha desarrollado en los últimos cien años, ha reducido sistemáticamente nuestra sensibilidad a las señales de los niño/as y colocado una distancia antinatural entre los padres y bebés y entre la familia y los miembros de la comunidad. Esta separación entre “Naturaleza” y “Crianza” ha creado un círculo vicioso de bebés llorones, noches sin dormir, y algunas veces malos tratos.

NATURALEZA
En el reino animal pueden encontrarse dos maneras de criar a los bebés: las especies que “esconden”, las cuales dejan a sus crías durante largos periodos mientras las madres buscan alimentos; y las especies que “acarrean”, que se mantienen en continuo contacto con sus crías. […]llanto del bebé
Los humanos somos todo lo contrario, estamos más cerca de los animales de acarreo y del alimento frecuente. La leche humana es, de hecho, idéntica en contenido de proteínas y grasa a la de los monos antropoides, una especie de acarreo. Los bebés humanos succionan despacio y lloran cuando se sienten angustiados o cuando no están en contacto con los padres.

EGOISMO Y ALTRUISMO
Los estudios han demostrado que las personas responden al llanto de los bebés, ya sea de forma egoísta o altruista. Las respuestas egoístas se caracterizan por agitación y conciernen a uno mismo, se pretende que el bebé deje de llorar porqué es irritante. Las respuestas altruistas se caracterizan por empatía en la incomodidad, se pretende aliviar al bebé del sufrimiento. El egoísmo y el altruismo están potenciados biológica y culturalmente. Las hormonas maternales, como la prolactina, son un factor que provoca una respuesta altruista al llanto del bebé; estas hormonas se incrementan por el contacto profundo y la lactancia materna.[…]
Las teorías de los conductistas a principio de siglo, han producido varias generaciones de personas carentes de la seguridad básica que ofrece un fuerte vínculo con los padres. Nosotros y muchos de nuestros padres y abuelos, hemos crecido preocupados principalmente por nuestro propio bienestar; los ansiosos apegos creados por la atmósfera “anti-mimos” de nuestra infancia, solamente podían traer consigo la egolatría. Muchos estudios recientes han demostrado que los bebés cuyos vínculos de dependencia han sido inseguros y ansiosos (como resultado de una falta de respuesta a sus indicaciones), más tarde fueron menos comprensivos con los demás, y menos dispuestos a aceptar ayuda y soporte de otras personas.
El resultado de este egoísmo provocado culturalmente, es una falta total de sensibilidad hacia los bebés, lo cual fomenta más sus llantos. Los estudios de Bell y Ainsworth, demostraron que no responder adecuadamente al llanto de los bebés durante los primeros seis meses, incrementa significativamente la frecuencia de sus lloros y angustias durante los seis primeros meses de vida y posteriores.[…]”


Vimala Scheneider
(podéis encontrar el artículo entero pinchando en Vimala Schneider)
Mothering (ser madre), Primavera 1987 –

Continuaremos con este interesante artículo, explicando qué podemos hacer ante el llanto de nuestro bebé. No os lo perdáis, va a ser muy interesante.